Enorme, Osvaldo Bayer. Enorme como pocos. Nos recibió en su casa, nos compartió sus sentires y pensares en una tremenda entrevista, nos firmó los libros...y nos agradeció (sí, nos agradeció, él a nosotros) por haber ido y "por hacer lo que hacemos". Enorme, posta.
27/7/16
25/6/16
Raquel G. Fernández: "Decís Ángeles Rawson y todo el mundo sabe qué pasó, pero decís Juana y nadie la conoce"
Raquel Graciela Fernández es una autora muy reconocida en el ámbito de la poesía. A lo largo de su carrera escribió diez poemarios. Ha recibido muchísimos premios -tanto a nivel nacional como internacional-, y en el año 2015 fue nombrada personalidad destacada de la ciudad de Avellaneda. En esta ocasión, la entrevistamos para que nos cuente acerca de uno de sus últimos proyectos: el poemario “Interrumpidas”. Se trata de un conjunto de poemas, cada uno de los cuales está dedicado a niñas y mujeres que han fallecido a causa de la violencia de género.
-Me gustaría que nos cuentes un poco de qué se trata este proyecto, cómo lo entendés y cómo lo emprendiste…
-Lo primero que nació fue un poema escrito cuando sucedió el terrible caso de Candela Sol Rodríguez, que nos impactó tanto a todos por tratarse de una nena tan chiquita, y por toda la movida mediática que hubo alrededor de ese caso. En ese momento escribí un poema que se llamó “chica interrumpida”. Ese poema quedó en reposo y después, cuando sucedió lo de Ángeles Rawson, yo me identifiqué mucho con ella y con su familia, porque la mía también es una familia ensamblada, y mi hijo tenía más o menos la misma edad que ella tendría. Cuando sucedió lo de Ángeles empecé a hacer un racconto y, de repente, empezar a recordar es darse cuenta de que esto nos está pasando desde hace tiempo. Tenemos en Argentina casos y casos de mujeres y de niñas asesinadas o desaparecidas que no han tenido resolución. Eso también me llamó mucho la atención, la falta de justicia que hay en la mayoría de estos casos…como el de Jimena Hernández, Nahir Mostafá, Cecilia Giubileo, Oriel Briant. Y así me fui remitiendo 20 años atrás, el libro toma casos que abarcan estos 20 años, y la mayoría de ellos lamentablemente continúan sin resolución.
-En muchos de estos casos, los victimarios son los llamados “hijos del poder”, y creo que el hecho de que no se hayan podido resolver hasta el día de hoy tiene que ver con eso, con una trama que va detrás y que es mucho más compleja.
-Sí, tiene que ver con eso. El caso de Paulina Lebbos, puntualmente, tiene que ver con eso. Hace 10 años que el papá de Paulina está peleándola en Tucumán para conseguir justicia para su hija. A veces tiene que ver también con otros poderes, que no son los políticos. Como en el caso de Jimena Hernández, una niña a la que asesinaron en un colegio católico súper top, y también se diluyó la responsabilidad. Ahí se juegan otros poderes que no son los políticos, pero que igualmente son muy grandes.
Para escribir estos poemas, hice antes una pequeña investigación de cada caso, y después de que fueron publicados tuve la posibilidad de hablar con muchos papás y familiares. Supe entonces que también aparece recurrentemente la figura del “entregador”, como se vio en el caso de María Soledad Morales, y que es una figura que se va repitiendo en muchos otros casos. Natalia Melmann (que fue violada y asesinada por policías en Miramar) era muy joven, tenía 15 años y estaba enamorada de Leonardo Di Caprio, de quien tenía un póster pegado en la pared de la habitación, una cosa muy adolescente. A Gustavo, el papá de Natalia, siempre le quedó dando vueltas la idea y el recuerdo de que esa noche ella iba a verse en una discoteca con un chico al que ella encontraba parecido a Leonardo Di Caprio. Esa es la idea del entregador, la de un pibe conocido en el que ellas confían, y que lamentablemente las deja en manos de tipos que las terminan abusando y asesinando.
-El dato del póster o de que el chico se pareciera a Leonardo Di Caprio da cuenta de la inocencia de estas niñas...
-Absolutamente. Realmente una inocencia adolescente. Muy vulnerables ellas, muy expuestas. En el sentido de que todavía no degustaron lo malo de la vida, no aprendieron a desconfiar, en ese sentido expuestas. Que están con la fantasía del amor, del romance…y quizás eso también puede ser muchas veces una trampa mortal. Pasó, como te decía anteriormente, en el caso de María Soledad Morales. El papá de Paulina Lebbos también tiene una idea de que sucedió algo así, de que en las manos de los “hijos del poder” la puso su pareja, alguien en quien ella confiaba mucho. Se repite constantemente esta figura, sobre todo en los casos de chicas muy chicas.
Este libro me puso en un camino que no era el mío, porque yo siempre me dediqué a la poesía pero “Interrumpidas” abrió como una tangente. Estuve yendo a muchos colegios, sobre todo el año pasado, a hablar con los chicos y las chicas. Y tocar estos temas, el de la confianza, en quién confiamos, qué es amor, qué no es amor, qué es invasión, cómo empieza la violencia en los noviazgos…
-Cuando empecé a leer el libro me llamó mucho la atención encontrarme con el caso de Alicia Muñiz, que por la época no estaba catalogado bajo la idea de femicidio todavía. Monzón fue sentenciado solamente a 11 años de prisión, y su pena fue atenuada porque había consumido alcohol, como si hubiera sido algo que lo justificara. ¿Cómo fue ese proceso de selección, donde los casos más recientes que marcaron la agenda del último tiempo se encontraron con casos que tienen que ver con finales de los ’80 en retrospectiva?
-Mirá, la selección fue totalmente aleatoria y tuvo que ver con lo que generó impacto en mí. En ese momento yo era muy chica y quizá los veía desde un lugar diferente. En este momento, quizá los veo desde un lugar de madre. Incluso los casos más recientes, bueno, hay algunos muy mediáticos, como el de Ángeles Rawson. Cuando fue lo de Ángeles, más o menos para la misma época, fue abusada y asesinada Juana, la niñita qom que también aparece en el libro. Vos decís Ángeles Rawson y todo el mundo sabe qué pasó, pero si hablás de Juana nadie la conoce. Algunos casos son muy mediáticos y me impresionaron por ese lado. Otros no lo fueron tanto, pero me impresionó la crudeza. Y además por esa cosa de que todo el mundo estuviera tan pendiente de lo que había sucedido con la nena blanca de Palermo…y Juana quedó medio como a la deriva. En el libro está también el caso de Yanela, una nena de Berazategui, que tampoco fue demasiado mediático. Pero por la zona, el lugar, el hecho de tener en común gente que la conocía y que me contaba acerca de ella. Ese caso no fue tan mediático, por ahí a mí me tocó desde otro lugar, por el hecho de poder compartir con gente que la conocía cómo era ella, una nena que tuvo un final terrible. La selección entonces fue totalmente aleatoria, tuvo que ver con lo que me pasó a mí con esas mujeres y con esas niñas.
Y le tuve que poner un punto al libro. Lamentablemente podría seguir escribiéndolo hasta la eternidad, porque los casos cada vez son más y más. Y cuando “Interrumpidas” comenzó a circular, empecé a recibir muchos mensajes, muchos mails de familias que me preguntaban si sus hijas o hermanas estaban en el libro. Porque 30 casos es nada dentro del muestrario enorme que tenemos de femicidios y de violencia contra mujeres y niñas. Hasta me sentía culpable de decirles “no, no está”, pero también pasa que hay casos que son muy parecidos unos a otros, y también quise en la selección poner de manifiesto diferentes situaciones. Como la de Wanda Taddei, por ejemplo. Después de lo de Wanda hubo muchísimas mujeres que fueron prendidas fuego por su pareja, pero quise tomar algún caso que fuera emblemático y que de algún modo representara a las mujeres que murieron de esa forma.
-En octubre de 2015 vos presentaste el libro en la Biblioteca Nacional, y en la presentación estuviste acompañada por las mamás de Lucila Yaconis y Wanda Taddei, por el papá de Natalia Melmann. ¿Vos les acercaste la propuesta, o ellos te contactaron al enterarse del libro?
-En el caso puntual de Isabel Yaconis, le hice llegar el libro, porque es fácil llegar a ella y contactarla, está en la “Asociación Madres del Dolor”. Beatriz Regal y Gustavo Melmann llegaron a través del libro. Son personas que fueron apareciendo cuando los poemas dedicados a sus hijas llegaron a sus manos y a sus casas. Con respecto a la presentación, yo quería hacer algo que no tuviera que ver conmigo. Quise correrme porque me parecía que las protagonistas eran ellas, no yo. El banner de la presentación lo hizo una amiga mía, y tiene las caras de estas mujeres y niñas. Si bien hubo un pedacito chiquito en el que se habló desde lo literario del libro, gran parte de la presentación tuvo que ver con hablar desde el lugar de padre/madre de una chiquita asesinada, y de todo lo que uno puede aprender de esos padres…realmente gente inmensa, están peleando para que no le pase a nuestros hijos lo que lamentablemente le pasó a los de ellos, es súper respetable y admirable que lo hagan. También en la presentación estuvo la mamá de Ángeles Rawson, junto a su mamá, estaban en pleno juicio (o terminando el juicio) así que ella prefirió acompañar desde el silencio, pero estuvo sentada en primera fila. Fue una presentación con muchísima gente. Y realmente escuchar a los padres fue muy fuerte, es muy muy fuerte. Es una experiencia que a todo el que pudo vivirla lo transformó. Porque una cosa es leerlo en un diario, verlo en la televisión, y otra cosa muy distinta es escucharlo en primera persona “le pasó a mi hija, me pasó esto, mi hija era así, mi hija tenía estos sueños”. Realmente es una experiencia que te cambia y te transforma, te hace más sensible, te abre de otra manera al dolor.
-¿En dónde puede la gente conseguir el libro “Interrumpidas” y tus otros poemarios, Raquel?
-En general, los libros los vendemos en las presentaciones, muchos también envié por correo a gente del interior. Es uno el que comercializa los libros, en una suerte de “circuito paralelo” al “circuito oficial” que es el que está en las librerías. Aquellos a quienes les interese conseguir alguno de mis libros, pueden contactarme vía Facebook (Raquel Graciela Fernández) o en mi blog “Pan con Cicatrices”.
-Muchas gracias por contarnos acerca de este libro, que a pesar de lo terrible es también muy necesario.
-Gracias a ustedes por dar a conocer este trabajo que, más allá de que sea mío, me parece que es un trabajo importante para visibilizar y tener presente…que es un poco lo que uno trata todo el tiempo de hacer con las marchas, con lo que hacemos cada día yendo a los colegios o a distintos lugares a hablar y a hablar y a poner sobre el tapete el tema.
Fragmento de programa radial "Lo Menos Pensado"
(Lunes de 21 a 24 hs. por www.radiobarbarie.com.ar)
Entrevistan María Macarena Sánchez Volpe y Paula Daporta16/4/16
Una lectura desde los arrabales de la zona oeste del conurbano bonaerense
Cuando una gota de tinta cae sobre papel, se constituye en una mancha que, con el correr del tiempo, se va expandiendo. Y, desde el centro hacia los márgenes, va tomando otra forma, otra tonalidad, otra nitidez…
Así, de esa misma manera –aunque, tal vez, de una forma menos poética-, se articulan y conjugan los diferentes actores, discursos, recursos, modos de ser, pensar y sentir: nada es igual en el centro y en los márgenes. Ni las infancias, ni las juventudes, ni la vejez. Es otra la idiosincrasia. Es otro el Estado. Son otras las reglas, son otros los códigos…
Toda esa abundancia y multiplicidad de factores, se abren como portales a una infinidad de posibilidades…e imposibilidades.
Por eso, quien se aventuró alguna vez a recorrer de noche –y no tan de noche- las profundidades del Conurbano Bonaerense, bien sabe de esas “Contingencias”.
Allí, en la periferia, los diálogos con la muerte no son tanto una divagación filosófica, sino más bien una reacción lúcida frente a una realidad tangible. El ambiente más precario, es el más familiar. Los peligros se perciben en el aire instintivamente. La violencia y la locura pueden ser tanto un arrebato, como un estilo de vida. La religión y la superstición, bueno, son casi lo mismo.
La realidad de los arrabales supera a cualquier ficción. Pero eso no quiere decir, en lo absoluto, que no pueda haber una ficción de calidad que retrate -como pocas han sabido hacerlo- esas realidades…
Realidades que nos abruman y nos desquician, que nos interpelan y nos desbaratan…Pero que también, sin poder evitarlo, nos excitan y atraen vertiginosamente. Por eso, los invito a sumirse en estas “Contingencias”, y a salir de ellas…si pueden.
Algunas fotos de la presentación...
14/4/16
13-A
El 13 de abril quedará marcado a fuego en mi memoria y en la de muchos otros. Algunas cosas de la jornada de ayer, que algún día y con mucho orgullo podré contarle a mis hijos y sobrinos:
Que, miraras a donde miraras, había gente. Que muchos llegaron en los micros de sus partidos/agrupaciones, pero una enorme cantidad de personas se autoconvocaron. Que estaba, por supuesto, la juventud militante...pero también había mucha, mucha, mucha gente grande. Que quienes tenían paraguas, cubrían a los que no. Que entre nosotros, tan mojados y apretados como nosotros, había reconocidos intelectuales, periodistas, artistas y políticos. Que ese día la Facultad en la que estudio permaneció cerrada, y que mis compañeros y profesores también estaban en Comodoro Py, detrás de la bandera de La Rodolfo Walsh. Que nos mirábamos con complicidad y emoción entre desconocidos. Que una docente nos contaba, reflexiva, que en su juventud más temprana había sido antiperonista. Que una señora norteña cantaba las canciones y marchas sin acertar un solo tono, pero con toda el alma, y contagiaba. Que el choripán estaba buenísimo, y que me lo pagué yo. Que, cuando terminó de hablar CFK, salió el sol. Que, no casualmente, ayer se cumplía un año de la muerte de Eduardo Galeano...y que "algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas, que no se puede mirarlos sin parpadear...y quien se acerca, se enciende".
1/3/16
30/9/15
Jornada de Comunicación y Género
Panel de apertura: Lic. Mónica Macha (senadora provincial por Nuevo Encuentro), Lic. Cynthia Ottaviano (defensora del público de servicios de comunicación), Lic. Ana Negrete (docente e investigadora de la UNLP), Alicia Ramos (directora de Investigación y Producción de AFSCA). Moderó la conversación la Lic. Analía Tripodi Paz (coordinadora general de la Tecnicatura en Comuniación Popular - FPyCS/UNLP - Extensión Municipio de Morón).
29/9/15
23/9/15
A veces...
Sueño, a veces despierta.
Hablo, a veces en sueños.
Callo, a veces grito.
Siento, a veces tan fuerte.
Pienso, pero a veces se antepone un impulso.
Soy franca, eso a veces ofende.
Me río muchísimo, a veces lloro.
Escucho música, a veces canto.
Me miro al espejo, y a veces me gusto.
Recuerdo, aunque a veces olvido.
Dudo, a veces con razón (otras no tanto).
Pregunto, lo que a veces no quiero saber.
Sufro, a veces lo oculto.
Miento, y a veces se nota.
Amo, amo demasiado...a veces lo digo.
Tomo vino, a veces porque merita la ocasión,
otras veces porque sí.
otras veces porque sí.
Me duermo, a veces muy tarde.
La paso bien, a veces no haciendo nada.
Por hacer mucho, a veces colapso.
Viajo, a veces vuelvo a donde ya estuve.
Contemplo, a veces maravillada.
Creo, a veces me aferro...
la esperanza a veces ayuda.
Tiemblo, y a veces me gusta.
Me equivoco, a veces aprendo.
Pido disculpas, a veces perdono.
Me llaman, a veces no atiendo.
Sigo, a veces sin ganas.
Espero, a veces me canso. Leo, a veces me busco. Leyendo, a veces me encuentro.Y escribo...escribo siempre.
La paso bien, a veces no haciendo nada.
Por hacer mucho, a veces colapso.
Viajo, a veces vuelvo a donde ya estuve.
Contemplo, a veces maravillada.
Creo, a veces me aferro...
la esperanza a veces ayuda.
Tiemblo, y a veces me gusta.
Me equivoco, a veces aprendo.
Pido disculpas, a veces perdono.
Me llaman, a veces no atiendo.
Sigo, a veces sin ganas.
Espero, a veces me canso. Leo, a veces me busco. Leyendo, a veces me encuentro.Y escribo...escribo siempre.
1/9/15
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