16/4/16

Una lectura desde los arrabales de la zona oeste del conurbano bonaerense


Cuando una gota de tinta cae sobre papel, se constituye en una mancha que, con el correr del tiempo, se va expandiendo. Y, desde el centro hacia los márgenes, va tomando otra forma, otra tonalidad, otra nitidez…
Así, de esa misma manera –aunque, tal vez, de una forma menos poética-, se articulan y conjugan los diferentes actores, discursos, recursos, modos de ser, pensar y sentir: nada es igual en el centro y en los márgenes. Ni las infancias, ni las juventudes, ni la vejez. Es otra la idiosincrasia. Es otro el Estado. Son otras las reglas, son otros los códigos…
Toda esa abundancia y multiplicidad de factores, se abren como portales a una infinidad de posibilidades…e imposibilidades.
Por eso, quien se aventuró alguna vez a recorrer de noche –y no tan de noche- las profundidades del Conurbano Bonaerense, bien sabe de esas “Contingencias”.
Allí, en la periferia, los diálogos con la muerte no son tanto una divagación filosófica, sino más bien una reacción lúcida frente a una realidad tangible. El ambiente más precario, es el más familiar. Los peligros se perciben en el aire instintivamente. La violencia y la locura pueden ser tanto un arrebato, como un estilo de vida. La religión y la superstición, bueno, son casi lo mismo.
La realidad de los arrabales supera a cualquier ficción. Pero eso no quiere decir, en lo absoluto, que no pueda haber una ficción de calidad que retrate -como pocas han sabido hacerlo- esas realidades…
Realidades que nos abruman y nos desquician, que nos interpelan y nos desbaratan…Pero que también, sin poder evitarlo, nos excitan y atraen vertiginosamente. Por eso, los invito a sumirse en estas “Contingencias”, y a salir de ellas…si pueden.

Algunas fotos de la presentación...

  

14/4/16

13-A

El 13 de abril quedará marcado a fuego en mi memoria y en la de muchos otros. Algunas cosas de la jornada de ayer, que algún día y con mucho orgullo podré contarle a mis hijos y sobrinos:
Que, miraras a donde miraras, había gente. Que muchos llegaron en los micros de sus partidos/agrupaciones, pero una enorme cantidad de personas se autoconvocaron. Que estaba, por supuesto, la juventud militante...pero también había mucha, mucha, mucha gente grande. Que quienes tenían paraguas, cubrían a los que no. Que entre nosotros, tan mojados y apretados como nosotros, había reconocidos intelectuales, periodistas, artistas y políticos. Que ese día la Facultad en la que estudio permaneció cerrada, y que mis compañeros y profesores también estaban en Comodoro Py, detrás de la bandera de La Rodolfo Walsh. Que nos mirábamos con complicidad y emoción entre desconocidos. Que una docente nos contaba, reflexiva, que en su juventud más temprana había sido antiperonista. Que una señora norteña cantaba las canciones y marchas sin acertar un solo tono, pero con toda el alma, y contagiaba. Que el choripán estaba buenísimo, y que me lo pagué yo. Que, cuando terminó de hablar CFK, salió el sol. Que, no casualmente, ayer se cumplía un año de la muerte de Eduardo Galeano...y que "algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas, que no se puede mirarlos sin parpadear...y quien se acerca, se enciende".

30/9/15

Jornada de Comunicación y Género

Panel de apertura: Lic. Mónica Macha (senadora provincial por Nuevo Encuentro), Lic. Cynthia Ottaviano (defensora del público de servicios de comunicación), Lic. Ana Negrete (docente e investigadora de la UNLP), Alicia Ramos (directora de Investigación y Producción de AFSCA). Moderó la conversación la Lic. Analía Tripodi Paz (coordinadora general de la Tecnicatura en Comuniación Popular - FPyCS/UNLP - Extensión Municipio de Morón).



 




 

23/9/15

A veces...

Sueño, a veces despierta.
Hablo, a veces en sueños. 
Callo, a veces grito. 
Siento, a veces tan fuerte. 
Pienso, pero a veces se antepone un impulso. 
Soy franca, eso a veces ofende. 
Me río muchísimo, a veces lloro. 
Escucho música, a veces canto. 
Me miro al espejo, y a veces me gusto. 
Recuerdo, aunque a veces olvido. 
Dudo, a veces con razón (otras no tanto). 
Pregunto, lo que a veces no quiero saber. 
Sufro, a veces lo oculto. 
Miento, y a veces se nota. 
Amo, amo demasiado...a veces lo digo. 
Tomo vino, a veces porque merita la ocasión,
otras veces porque sí. 
Me duermo, a veces muy tarde.
La paso bien, a veces no haciendo nada.
Por hacer mucho, a veces colapso.
Viajo, a veces vuelvo a donde ya estuve.
Contemplo, a veces maravillada.
Creo, a veces me aferro...
la esperanza a veces ayuda.
Tiemblo, y a veces me gusta.
Me equivoco, a veces aprendo.
Pido disculpas, a veces perdono.
Me llaman, a veces no atiendo.
Sigo, a veces sin ganas.
Espero, a veces me canso. 
Leo, a veces me busco. Leyendo, a veces me encuentro.
Y escribo...escribo siempre.

1/9/15

3/6/15

#NiUnaMenos!

Pasado el mediodía, las principales calles de Buenos Aires comenzaron a llenarse de gente. Mujeres y hombres, familias enteras, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales...salían a mares de las bocas de subte, se acercaban caminando, bajaban de micros, se asomaban desde los comercios. Había banderas de todos los colores. Los bombos en ningún momento dejaron de sonar, y además de marchar también se bailaba. Desconocidos se hacían amigos por un rato para compartir la experiencia: lo maravilloso de ver al pueblo unido -pese a su heterogeneidad- manifestándose y expresando voluntad de cambio.
El hecho de que por una vez estuviéramos todos de acuerdo, indiferentemente del partido/proyecto que nos representa, sólo puede significar una cosa: que existe la necesidad concreta y urgente de que se implemente un paquete de leyes que se adecue a las problemáticas actuales. No sólo debe hacerse frente a los femicidios y travesticidios -que son los casos más extremos de la violencia de género- sino también a las violaciones, el abuso sexual, la trata, la pedofilia, la violencia doméstica, obstétrica y simbólica. Así como también es menester que se materialice la posibilidad del aborto seguro.
Los habitantes del partido de Morón tenemos la suerte de contar con el respaldo de un Municipio muy activo en materia de Derechos Humanos y de lucha contra la violencia de género. Pero esto no deja de ser un marco legal, un complemento al cambio real: que es el que debemos hacer todos y cada uno de nosotros como sociedad. Hace falta un cambio cultural, idiosincrático. Y ayer se hizo evidente que ese cambio ya empezó.